El objetivo de esta mesa temática es estudiar y explorar las nuevas tendencias filosóficas en torno a la representación y la experiencia estética.

La pregunta por el arte fue el preludio de la posibilidad de establecer, en la práctica, el abanico de actividades a las que consideraremos dignas de reflexión estética. En este sentido, la disciplina de la estética se ha forjado tradicionalmente en torno al concepto de imitación. El concepto de mímesis que ya aparece en Platón y late en el Renacimiento y el Romanticismo, recoge la idea intuitiva de que representación es un cierto “parecerse a”, ya sea a la naturaleza, o al interior del genio creador o incluso en ciertas reformulaciones contemporáneas, el mostrar la forma lógica de la vida emotiva (Langer, 1967).

Uno de los giros más importantes en la reflexión estética acontece ante la crisis de este modelo de representación. Autores como Nelson Goodman y Ernst Gombrich rompen con la noción de semejanza como principio de la representación y proponen un giro convencionalista de influencia lingüística.

Para el primero, de hecho, la naturaleza de la imagen es, en última instancia, lingüística. La representación lo es en tanto que pertenece a un sistema, en tanto a que se halla dentro de un marco de representación cuyo lenguaje es compartido por aquellos que lo conforman. Fuera de este marco no existe la imagen.

Sin embargo, esta visión ―inscrita dentro de una tradición que siempre ha supeditado lo icónico a lo lingüístico― ha encontrado en las décadas recientes una fuerte oposición. Desde que a principios de los noventa Gottfried Boehm y Thomas Mitchell detectaron en la cultura una tendencia sin precedentes hacia lo icónico a la que bautizaron comogiro icónico / pictorial, las teorías sobre la imagen, la representación y la experiencia estética han experimentado reformulaciones que analizan críticamente las tesis descritas.

Autores como Boehm, sobre todo, han encaminado sus estudios hacia la búsqueda de nuevas formas de pensamiento que partan de lo icónico como medio para comprender el mundo. Hablar de giro icónico es, de hecho, un juego de palabras con el que Boehm pretendía indicar que en relación a las imágenes se ha producido un cambio de paradigma equivalente a aquel al que en los años sesenta Richard Rorty se refirió como giro lingüístico. Si el giro lingüístico defendía la posición del lenguaje como la última instancia del conocimiento; , ahora parece estar abriéndose paso una concepción que ya no intenta comprender la realidad exclusivamente a través de las palabras sino a través de las imágenes.